La mayor parte de las personas que han pasado una etapa larga en Ibiza suelen coincidir en que la isla, de alguna forma, despide una magia extraña que les ha empujado a hacer cosas insólitas. Quienes han nacido aquí no suelen ser conscientes de este influjo, hasta que se marchan fuera y regresan al cabo de un tiempo. En Ibiza, los escritores encuentran otro ritmo a la hora de recolocar las palabras, los pintores cambian de estilo, los músicos componen melodías que rompen con su trayectoria y la gente en general se sienta en los acantilados y, de forma espontánea, sin saber muy bien por qué, siembre la costa abrupta de la isla con montones de piedras que forman pequeñas estructuras piramidales. Yo mismo me he encontrado haciéndolo sin darme cuenta. Es un fenómeno extraño cuyo origen nadie conoce y que, al menos que yo sepa, sólo se produce con semejante intensidad en las Pitiüses. Otro misterio más que añadir a una larga lista…

  • Antiperroflauta

    Esta moda, porque es una moda, de amontonar piedras y sentirse asceta, tiene mucho que ver con los morados y las fumadas. Abusar de la hierba tienes efectos secundarios. STOP amontonamiento de Piedras perroflautas.

    • Brigitte Dudek

      es mal para las pquenas animales, tambien , y montar pierdas es una moda loca que destruye la naturaleza normal…. cambiar el imagen de la natura en algoartificial

  • Ibicenco

    En las Baleares existe una costumbre de realización de montículos bastante curiosa. Así, dice la tradición que si se hace un montoncito de piedras mirando al mar y pides al faro el deseo de volver al lugar donde has hecho el montículo, este se cumplirá. Esta moda reciente se ha extendido por todas las islas, y ya es posible ver montículos en las playas de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera.