Lo opuesto al Guggenheim

Tengo debilidad por el Museu d’Art Contemporani d’Eivissa, incluso desde antes de que el edificio fuera ampliado y acabara convertido en un maravilloso ejemplo de fusión entre patrimonio histórico y arquitectura contemporánea. Recuerdo que sobre él escribió una crónica el escritor Juan Cruz titulada «El ‘Guggenheim’ de Ibiza», que se publicó el año pasado en El País. Cruz eligió este titular porque así se referían al nuevo museo algunas autoridades de la isla. Sin embargo, pienso que el soberbio diseño del arquitecto Víctor Beltrán, autor del proyecto ibicenco, es radicalmente opuesto al famosísimo museo de Bilbao. Mientras el Guggenheim  se percibe como una forma colosal en mitad de la ría, el Museu d’Art Contemporani se mimetiza con los volúmenes de Dalt Vila y pasa prácticamente desapercibido. Es sorprendente que el edificio, pese a haber duplicado su capacidad expositiva, haya crecido sin afectar lo más mínimo a la postal de Dalt Vila que ofrece el baluarte de Sant Joan. Esta imagen lo pone de manifiesto y demuestra que el MACE, precisamente, es el anti Guggenheim y esa, desde un punto de vista arquitectónico, es precisamente su mayor virtud.

4 diciembre, 2012Xescu PratsSin categoría

El cocodrilo de Sa Galera

Las formas caprichosas de las rocas de cabos y acantilados están sujetas a todo tipo de interpretaciones. En Ibiza abundan las vírgenes y los santos tallados por la naturaleza, así como múltiples animales y seres mitológicos. En la Punta de Sa Galera, entre Sant Antoni y Cala Salada, existe un cabo que invita al consenso. ¿Hay alguien que observe esta imagen y no vea un cocodrilo con el rostro medio sumergido en el agua, esperando inmóvil a que aparezca su próxima presa?

4 diciembre, 2012Xescu PratsSin categoría

El paraíso en la otra esquina

El paraíso en la otra esquina, una famosa novela de Mario Vargas Llosa, describe la búsqueda del edén emprendida por el pintor francés Paul Gauguin y finalmente hallada en Tahití. Cada vez que recorro el sendero que serpentea por los acantilados de Es Cubells y desemboca en Cala Llentrisca, me acuerdo del título de este libro. Ocurre justo en el instante en que el paisaje, súbitamente, se abre y revela la playa, con sus llaüts de madera amarrados a los pies del cabo, sus tupidas posidonias, que sobresalen del agua cubriendo la orilla izquierda con un manto oscuro, sus rústicas casetas varadero y sus aguas cristalinas, con intensas tonalidades verdes y turquesas.

4 diciembre, 2012Xescu PratsSin categoría

El ‘templo’ de Ses Salines

Talla anónima realizada sobre piedra arenisca, en las antiguas canteras de Ses Salines (Foto: Xescu Prats)

El tramo de costa que une la playa de Ses Salines con la torre de Ses Portes se encuentra salpicado de pequeños y enigmático recovecos, rodeados de rocas escalonadas y lisas, que forman coquetas y minúsculas playas. Forman parte de las canteras que, en el siglo XVI, alimentaron de piedra arenisca la colosal obra de las murallas de la capital. Cuando los piratas berberiscos asediaban las canteras de los islotes camino de Formentera, que producían monolitos pétreos más duros y resistentes, los obreros sólo podían aprovisionarse en la costa de Ses Salines. Ésta resulta mucho más maleable y en la fortaleza protagoniza sobre todo las esquinas de los baluartes, que requerían unos sillares de ángulos más difíciles. Hace algunos años, un artista anónimo aprovechó uno de los sillares inacabados de esta zona para tallar un conjunto de figuras, que a mí particularmente me recuerdan a los templos balineses. Su trabajo, hoy compone una de las postales más bellas que pueden capturarse en el litoral de Ibiza.

3 diciembre, 2012Xescu PratsSin categoría

Amar Ibiza por encima de todas las cosas

Ibiza es un gran negocio para mucha gente, comenzando por los propios ibicencos que, con toda lógica, tratan de sacar el máximo partido a sus negocios y propiedades. Sin embargo, no puedo evitar emocionarme cuando encuentro gente como Miquel Torres, propietario de Es Trull de Ca n’Andreu, una casa museo del siglo XVII ubicada en Sant Carles. Cuando Miquel, al que no conocía de nada, me contó que había restaurado esta preciosa casa payesa de su propiedad, la había llenado de carros antiguos, herramientas y enseres del mundo rural pitiuso que lleva años coleccionando, me quedé de piedra. Su tiempo libre lo invierte en conservar esta casa y mostrársela a los viajeros. Si hiciera una piscina junto a la era, levantara un chill out, construyese aseos de lujo, redecorase el interior y alquilase la vivienda de sus antepasados, obtendría unos pingües beneficios. Pero él prefiere conservarla como antaño, sin mover una piedra, y mostrársela a personas que de verdad quieren descubrir nuestra cultura. Este señor, desde luego, merece nuestro respeto y admiración. Es una de esas personas que aman Ibiza por encima de todas las cosas.

29 noviembre, 2012Xescu PratsSin categoría